En diciembre de 2022 comenzó a regir en Chile la ley N° 21.523 o Ley Antonia, que busca proteger los derechos de las víctimas de violencia y otros delitos, y evitar su revictimización en el sistema de justicia chileno.
Sanciona penalmente a quienes causen el suicidio de una mujer debido a la violencia previa cometida contra ella y reconfigura los procesos judiciales, imponiendo la obligación de investigar toda muerte de una mujer con perspectiva de género y proteger sus derechos.
El reconocimiento legal del suicidio femicida en Chile representa un avance histórico frente a la impunidad de la violencia de género sistemática. Conoce qué es el suicidio femicida, cómo la ley sanciona penalmente a quienes empujan a las mujeres a la muerte, la historia de la ley y su impacto que marca un precedente en la justicia chilena.
❗️A continuación te explicamos en qué consiste el suicidio femicida, su origen y sus sanciones.
¿Qué es el suicidio femicida?
La ley define el suicidio femicida como el delito en que una persona induce a una mujer a quitarse la vida como resultado directo de un contexto previo de violencia, hostigamiento o maltrato. El objetivo principal de esta ley en torno al suicidio femicida es sancionar penalmente a los agresores cuando el daño psicológico o físico provoca el suicidio de la víctima.
La ley tipificó el delito del suicidio femicida con la promulgación de la Ley N° 21.523 o Ley Antonia, y lleva su nombre por el caso de Antonia Barra, una joven de 21 que vivía en Temuco, y en 2019 se quitó la vida luego de ser agredida sexualmente por Martín Pradenas.
La ley fue promulgada el 19 de diciembre de 2022, en conmemoración del Día Nacional en Contra del Femicidio. La fecha recuerda a Javiera Neira Oportus, una niña de 6 años que fue asesinada por su padre esa misma fecha en 2005 tras intentar defender a su madre de la violencia intrafamiliar.
A diferencia del delito de inducción al suicidio por violencia de género, definida en el código penal como la inducción directa al suicidio (que convenza o instigue), el suicidio femicida considera cualquier hecho previo constitutivo de violencia de género que, posteriormente, puedan derivar a un suicidio de la víctima.
El código penal define el suicidio femicida como:
“El que con ocasión de hechos previos constitutivos de violencia de género, cometidos por éste en contra de la víctima, causare el suicidio de una mujer, será sancionado con la pena de presidio menor en su grado máximo a presidio mayor en su grado mínimo como autor de suicidio femicida”.
– Artículo 390 SEXIES del Código Penal.
El suicidio femicida, así como la inducción al suicidio por violencia de género tienen como sanción la pena de presidio menor en su grado máximo a presidio mayor en su grado mínimo. Es decir, 3 años y un día hasta los 10 años de privación de libertad según el Código Penal.
Origen del suicidio femicida en la legislación chilena
El caso de Antonia Barra Morrison, una joven de 21 años de Temuco que se quitó la vida en octubre de 2019 tras ser víctima de una agresión sexual cometida por Martín Pradenas, conmocionó a la opinión pública chilena y expuso la vulnerabilidad de las víctimas de violencia sexual ante el sistema de justicia.
La pérdida de Antonia no solo movilizó a su familia en una intensa búsqueda de justicia, sino que impulsó reformas penales. Su nombre se transformó en un símbolo de lucha para visibilizar el grave impacto psicológico que el abuso, la coacción y la violencia de género sistemática pueden llegar a tener sobre la vida de alguien.
Antes del reconocimiento de este delito, el Código Penal en Chile existía de un vacío legal que dejaba en impune a quienes ejercían maltrato habitual contra mujeres que posteriormente se suicidaban. La violencia psicológica, física o económica precedente no se vinculaba penalmente con el deceso de la víctima, sino que el fallecimiento de la mujer solía investigarse simplemente como un suicidio común de naturaleza exclusivamente personal, desligando al maltratador de toda responsabilidad penal.
¿Por qué es importante que la ley tipifique el suicidio femicida?
Es esencial que el suicidio femicida se reconozca para darle visibilidad a la violencia de género y la erradicación de la impunidad judicial que históricamente ha encubierto estas muertes.
Al tipificar el suicidio de una mujer como una consecuencia penalizable de la agresión y hostigamiento previos, la ley saca esta realidad que antes se asociaba a la “esfera privada”.
Esto fuerza al sistema judicial a reconocer que la violencia de género sistemática anula la autonomía de las mujeres, convirtiendo el suicidio en un desenlace coaccionado antes que en un acto voluntario y libre de influencias externas.
La Fundación Antonia es una organización chilena sin fines de lucro enfocada en erradicar la violencia en el contexto de relaciones de pareja. La organización nace a partir de la historia de Antonia Garros, quien murió luego de haber vivido más de un año y medio violencia psicológica y física por parte de su pololo.
La Abogada Directora del Departamento Legal de Fundación Antonia, Natalia Delgado, advirtió la importancia del reconocimiento del suicidio femicida en la ley chilena:
“Reconocer el suicidio femicida en Chile es fundamental porque permite visibilizar las consecuencias más extremas de la violencia de género, comprendiendo que esta no se limita a las agresiones físicas, sino que también puede manifestarse mediante violencia psicológica, amenazas, control y sometimiento. Además, evita responsabilizar exclusivamente a las mujeres por su muerte, al considerar los contextos de violencia que la pudieron conducir al suicidio”.
A pesar que desde que se ha aplicado pocas veces debido a su reciente vigencia, su correcta aplicación ya ha arrojado sentencias que son un precedente histórico para la justicia de género. Durante el año 2025 se dictó la primera condena en la región de Atacama. El Juzgado de Garantía de Copiapó condenó por primera vez en Chile a Heraldo Brevis Maya a la pena de cinco años de presidio bajo el régimen de libertad vigilada intensiva, al acreditarse que su violencia física, psicológica y económica sistemática indujo el suicidio de la víctima en 2023.
El castigo penal contempla penas de privación de libertad que van desde los tres años y un día hasta los diez años de prisión de cumplimiento efectivo para el autor del delito de suicidio femicida. Además, la importancia de esta legislación radica en que reconfigura íntegramente las obligaciones del Estado y exige que no se revictimice.
“El suicidio femicida permite reconocer penalmente las consecuencias letales de la violencia de género, incluso cuando no existe una incitación directa al suicidio, mientras que la figura de inducción se centra específicamente en la conducta de instigación por motivos de género”.
– Natalia Delgado, Abogada Directora del Departamento Legal de Fundación Antonia.
Apoyo y ayuda en caso de violencia de género
Si tú o alguien que conoces vive una situación de violencia de género u hostigamiento, existen canales oficiales de orientación y ayuda gratuita en Chile:
- Orientación e Información en Violencia contra la Mujeres: 1455 (atención las 24 horas).
- Prevención Suicidio del Ministerio de Salud: 4141.
Otros números telefónicos de ayuda
- Carabineros: 133
- Policía de Investigaciones: 134
- Denuncia Seguro: *4242 o sitio web https://www.denunciaseguro.cl/
Preguntas frecuentes
¿Qué conductas aborda la «violencia de género» según la ley?
La ley entiende por violencia de género cualquier acción u omisión basada en el género, que cause la muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer. Se consideran de manera particular las circunstancias establecidas en el artículo 390 ter del Código Penal.
¿Cuál es la diferencia entre el delito de inducción al suicidio por violencia de género y el suicidio femicida?
Aunque el suicidio femicida y la inducción al suicidio por violencia de género contemplan la misma pena, de 3 años y un día a 10 años de cárcel, ambos tienen diferencias. En la inducción al suicidio, el agresor instiga o convence de forma directa e intencional a la mujer para que se quite la vida. Mientras que en el suicidio femicida, la mujer llega a quitarse la vida como consecuencia del desgaste causado por hechos previos de violencia de género, abusos o maltrato que él cometió en su contra, sin que se requiera una persuasión directa en ese instante.